11.01.2010

Sobre el estado de la arquitectura mexicana.



No sabemos cuántos arquitectos hay en México lo que sí sabemos es que somos la minoría que construye nuestras ciudades, es evidente que no existe una cultura arquitectónica. Somos el país que mayor papel reciclado consume en el mundo, efectivamente somos una sociedad ahorradora cuyo mayor interés es resolver sus problemas de espacio al más bajo costo.




El estado de la arquitectura mexicana actual se puede evaluar en 2 ámbitos: el académico y el profesional. Podemos identificar 3 tipos de escuelas, aquellas con un enfoque funcionalista, otras con inquietudes formales y la gran mayoría que  forman arquitectos cuya principal capacidad es resolver dos únicas variables: programa y costo. Esto se refleja en la práctica profesional, no es de sorprender que los arquitectos mexicanos reconocidos son aquellos que además de responder a estos 2 problemas, son capaces de contextualizar sus edificios o de incorporar nuevos materiales.


Sorprende saber que no hay un solo edificio en el país que se pueda catalogar como deconstructivista, high tech o minimalista, a pesar de que dichas tendencias ya están desapareciendo. La arquitectura mexicana contemporánea pareciera estancada en el movimiento moderno con la diferencia de que actualmente no existe una línea de pensamiento como aquella que compartieron en su tiempo los arquitectos modernos.

Si algo distingue al talento mexicano es su capacidad de resolver inteligentemente problemas complejos con pocos recursos, durante todos estos años hemos fortalecido nuestro entendimiento de la arquitectura como un oficio y esta es una gran cualidad que la vanguardia internacional ha dejado de lado, debemos aprovechar esta oportunidad para formularnos nuevas preguntas, explorar otras maneras y sin olvidarnos de lo que somos, empezar a pensar hacia donde queremos evolucionar.

La pregunta relevante es  ¿Qué es lo más importante para cada uno de nosotros?

Texto preparado para la mesa redonda:
VIDA Y MUERTE DE LA ARQUITECTURA
¿Dónde Estamos? ¿Principio, auge o decadencia?



Curiosamente la diversidad generacional de los panelistas que fuimos invitados permitio establecer un contexto  más amplio para esta pregunta, las respuestas entre lineas fueron tan distintas que vale la pena mencionarlas:

Una arquitectura que promueve el uso de los materiales locales, basada en el buen construir y con una muy apropiada lectura del contexto. Arq. Gabriela Carillo Valadez (Taller de Arquitectura Mauricio Rocha)

Una arquitectura social que mediante nuevos mecanismos de participación permita a los arquitectos acercar su trabajo a las comunidades marginadas. Arq. Bernardo Farrill Vivanco (Architecture for humanity)

Una arquitectura conceptual que formule nuevas respuestas espaciales mediante el uso de las nuevas tecnologías y sistemas constructivos. Arq. Monica Nocedal Rojas (2N+1)

Una arquitectura consciente de su responsabilidad con la sociedad que sea capaz de formular edificios capaces de permanecer en el tiempo. Arq. Alejandro Rivadeneyra Herrera (Rivadeneyra Arquitectos)

Una arquitectura digna que vea hacia las ciudades y el entorno construido como medio de transformación de la calidad de vida. Arq. Urb Fernando Green (Catedrático de la UNAM).

Ha sido un honor participar en esta mesa redonda, es gratificante conocer el trabajo y las convicciones de personalidades tan destacadas, pero sobretodo es una experiencia enriquecedora que estoy seguro propiciara nuevos acercamientos y la formulación de nuevas preguntas.

Al final lo único que quedara son los buenos edificios. Arq. Fernando Green.